BUENOS AIRES.- En la misa central en el santuario de San Cayetano de Liniers, que se celebró ayer, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, habló de “fallas” en la Justicia y criticó al “dios dinero que ha desplazado a la persona y ha puesto como primero el consumo”.
Durante su prédica, el prelado denunció ante miles de peregrinos la falta de compromiso de los poderes del Estado para acabar con el narcotráfico y la corrupción, e hizo hincapié en fallas que se presentan en la Justicia.
“Los argentinos en estos días escuchamos hablar, de vuelta, sobre la lucha contra el narcotráfico, los caídos y la fuerza policial, pero a pesar de ello la situación no mejora. Por ese camino, estamos como estamos”, subrayó.
“Es cierto que estamos en un Estado de Derecho, y tenemos que confiar en la Justicia. Pero Dios no puede hacer entrar su misericordia cuando hay fallas como condenar a un narco, con justicia, y que este salga por el túnel”, sostuvo
“¡Que el Señor nos conceda mucha misericordia, porque de la misericordia viene la justicia!”
Causas de las adicciones
El purpurado porteño afirmó que “todo el tema del narcotráfico nos distrae”, y exhortó a denunciar “que las causas del narcotráfico y de las adicciones están en una economía capitalista que ha erigido un Dios dinero que ha desplazado a la persona y ha puesto como primero el consumo, y detrás de eso van todos los valores”.
El cardenal Poli precisó que “el problema de las drogas no está en la gente ni en los que la padecen” y reiteró el compromiso de la Iglesia con los niños y jóvenes que “quedan como en una estela de dolor y de terror” al caer en las adicciones o ser explotados por los narcotraficantes.
El arzobispo destacó la fe de los miles de peregrinos que llegan a San Cayetano con distintas peticiones para el Santo de la Providencia, el más amado de los argentinos, y exclamó: “¡Cuántas cosas necesitamos los argentinos!”.
Luego, al finalizar la misa, recorrió las dos filas que se formann para entrar al santuario ubicado en Cuzco 150 y bendijo a los peregrinos como lo hacía su antecesor, Jorge Bergoglio, el hoy papa Francisco.
Cierre de campañas
Más temprano, el sermón del obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Juan Carlos Ares, se refirió al clima previo que se vive de cara a las elecciones, y lamentó el cierre “enrarecido” de las campañas para las elecciones primarias de mañana. Ares pidió a San Cayetano que los argentinos sepan “cuidarse como hermanos”.
“Ayer -dijo- terminaron las campañas políticas, dicen, que en un clima enrarecido: criticándonos los unos a los otros. No sabemos qué queremos hacer en común”.
El obispo auxiliar se refirió a los mensajes políticos electorales. “Tampoco sabemos cuál es el proyecto que queremos brindar a los demás”, sostuvo durante la misa celebrada en el santuario de San Cayetano, en medio del tañido de campanas y fuegos de artificio.
“Ojalá podamos hacer ese camino nosotros. Tal vez se lo pedimos a otros, pero debemos encargarnos nosotros mismos. Como el hijo pródigo, que recapacitó al recordar la situación de los empleados de su padre. Tengamos un corazón misericordioso”, reclamó.
El prelado llamó a vivir una conversión del corazón y a tener una actitud más misericordiosa”, y consideró que “tenemos una obligación grande de cuidarnos como hermanos”, por lo que invitó a pedirle ese don a San Cayetano.
A pesar de las malas condiciones climáticas, miles de fieles pasaron por el templon en Liniers, donde la fiesta en honor del Santo de la Providencia llevó por lema “San Cayetano inundá nuestra tierra con la misericordia de Dios”. (DyN-Infobae)